domingo, diciembre 19, 2010

A.V.E.I.S.(II)

(Siguiendo con el tema de los vicios y adicciones de las que ya hablé en otra entrada).

Creo que existe un vicio bastante generalizado de despojar a las palabras de su sentido original, la llamada desemantización, con finalidad comercial demasiadas veces.
En la era del consumismo en la que vivimos inmersos seguimos siendo invitados (si no coaccionados) a comprar a pesar de la crisis que se ha acomodado con nosotros sin ánimo de abandonarnos.
Como prueba de ambas realidades: la desemantización y la obligación de comprar, tenemos el anuncio de El Corte Inglés:



Deduzco por la frase publicitaria que la Navidad es un bien de consumo más. No es ninguna novedad que en estas fechas compramos, gastamos y nos intercambiamos regalos como en ninguna otra época del año (ya los romanos se hacían regalos), lo triste es que nos hagan creer que la felicidad a la que aspiramos la vamos a conseguir "comprando Navidad".
¿Dónde se quedó el origen etimológico del término Natividad? En un mundo arreligioso y materialista, nos quedamos con la parte de la fiesta sin plantearnos qué celebramos y dando por sentado el binomio navidad=consumo, y ya está.
Todo forma parte del llamado "neuromarketing", con el que se nos estimulan las emociones más primarias como consumidores. Y es que está demostrado que hacer compras produce una descarga de dopamina (sustancia neurotransmisora) en el cerebro con la consiguiente sensación de placer que le acompaña.
Los publicistas conocen los principios psicológicos que nos mueven y las campañas que organizan están planificadas para conseguir el objetivo final: que compremos y (de paso) que parezca que somos más felices. Es un subidón de hormonas que baja muy pronto y que a los que tienen problemas conductuales serios les convierte en adictos que buscan una y otra vez liberar su malestar con compras incesantes.


6 comentarios:

Mª Jesús dijo...

Que añoranza de aquellas Navidades de mi infancia que con menos teniamos más.
Ahora nos faltan seres queridos que, no por no estar no los sentimos cerca.
A pesar de ello y sobre todo por ellos intentaremos crear una hermosa Navidad.
Un saludo muy cariñoso para tí y los tuyos. Felices Pascuas.

bías dijo...

Avui mateix, passejant per Castelló he vist un cartell, que va en la línia del que comentes. "Una ilusión muy esperada" Quina? Els regals o el Naixement de Crist? Em sembla que la primera.
Per desgràcia, interessa que el Naixement, la Nativitat de Déu-Home (Emmanuel = Déu amb nosaltres), s'oblide. Per què? No ho sé. Per a mi l'autèntic i gairbé únic regal del Nadal és eixe: el Verbum caro factum est et habitavit in nobis/ el ὁ λόγος σάρξ ἐγένετο καὶ ἐσκήνωσεν ἐν ἡμῖν/ la Paraula es va fer carn i acampà entre nosaltres.

Consumisme, no; austeritat, sí. Alegria, sí; desenfré, no.

Respecte a la primera part d'aquest article, pense que hem d'educar, des de la responsabilitat, la honradesa i el bé de tothom. Per desgràcia, de vegades educar ens porta desencants, frustracions, incomprensió. Alumnes pels que ens hem esforçat, ens tracten malament, es riuen de nosaltres o coses per l'estil (parle per experiència); i això dol, i molt.

La resposta de la xica degué ser decebedora, però Marc Aureli ve a l'auxili:

"Si algú comet una falta contra tu, considera immediatament quina concepció del bé i del mal la hi ha fet cometre. Tan bon punt hagis fet aquesta reflexió, el compadiràs i no t'hi mostraràs sorprès ni irritat. I és que tu mateix tens la mateixa concepció del bé o una de semblant, i aleshores l'hauràs de perdonar. O bé, si no tens la mateixa concepció del bé i del mal, aleshores et resultarà més fàcil ser indulgent vers una persona que té una visió distorsionada de les coses." (Marc Aureli, Meditacions VII, 26; traducció de Joan Alberich).

merche dijo...

Moltes gràcies pels comentaris i per estar pendents del que vaig deixant escrit en aquest raconet.

LO QUE SIENTO dijo...

Querida amiga, gracias.
Iba a comentar pero he decidido, después de leer el excelente comentario de Bias, no hacerlo.
Solo añadiría una cosa. Si tuvieramos suficiente espíritu crítico ante la realidad, la publicidad, el hacer por hacer, la presión social (¿nos dejamos presionar? ¿nos gusta?) entenderíamos la publicidad de los citados grandes almacenes bien. Si ellos dicen que compremos Navidad nosotros sabemos que la verdadera, la auténtica, la que hace cambiar al hombre y por lo tanto el mundo,no se vende. Es decir, ni ellos ni nadie LA VENDEN. Por lo tanto, su publicidad se completaría con: 'Compra Navidad no vengas a aquí a buscarla'. Esa es la clave. Ellos y otros, solo venden, solo tienen... y Lo importante en la vida es el ser, la esencia de las cosas y las personas.
¿Quieres Navidad? No la compres, no se puede. ¡¡¡Vívela!!!

Cristóbal dijo...

A un diari de Castelló eixia fa dies aquesta noticia: "Castellón: 60 formas diferentes de celebrar la Navidad". Llegint-la en cap lloc vaig veure que al Nadal es celebra el naixement de Jesús. No cal més paraules. Merche, m'agrada molt el blog.

Josico dijo...

Woow!! M'han encantat tots els comentaris!! Felicitacions per demostrar-me que encara queden persones de trellat en esta societat despistada i mal enfocada.
Bones festes, pau i felicitat per a totes i tots!!